

De forma general, las partes principales de un envase de vidrio son boca, cuello, hombro, cuerpo, talón, fondo y picadura (superficie cóncava en el interior del fondo). En función de la boca y la utilidad que se vaya a dar a los envases, se pueden distinguir dos grandes familias:
Botellas: destinadas generalmente a contener productos líquidos, entre los que se encuentran:
Tarros: diseñados para alimentos sólidos y semisólidos, para los siguientes productos: