

Esta recogida selectiva de envases de vidrio se hace mediante unos contenedores especiales en los que los vecinos de cada municipio depositan voluntariamente los envases de vidrio usados.
Los iglúes se recogen periódicamente, llevando el vidrio a las plantas de tratamiento. En estas plantas se limpia y se tritura el vidrio, acondicionándolo a una granulometría, que dará como resultado el casco o calcín, que servirá de materia prima para la fabricación de nuevos envases de vidrio.
Una vez que el casco se ha convertido en materia prima, se traslada a la fábricas de envases de vidrio donde, mezclándose con el resto de las materias primas, se funde en los hornos para producir nuevos envases de vidrio con exactamente las mismas características de los originales. Así, el material se ha aprovechado al 100%, no ha sufrido pérdidas en el proceso y se utiliza para fabricar el mismo producto.
Por ello, se afirma que el sistema de reciclado de envases de vidrio es totalmente respetuoso con el medio ambiente, ya que posee un reciclado integral, cerrando el ciclo envase -> consumo -> reciclado -> envase, de una manera indefinida en el tiempo.
El sistema de reciclado de envases de vidrio es totalmente respetuoso con el medio ambiente, y aporta una serie de beneficios ecológicos adicionales como son la reducción de las erosiones producidas en la búsqueda y extracción de materias primas, el ahorro de energía tanto en la fusión del vidrio como en la extracción y acondicionamiento de estas materias -por cada tonelada de casco reciclado se produce un ahorro de 1.200 kg. de materias primas, de 130 kg de fuel y 1.000 kg de residuos sólidos urbanos para los Ayuntamientos- y la reducción de la presencia salvaje de envases de vidrio en nuestro entorno.
Aunque las principales materias primas para la fabricación de envases de vidrio son renovables y fácilmente extraíbles, el casco o vidrio reciclado las sustituye ventajosamente, por lo que existe un servicio ecológico cuando introducimos los envases vacíos en los iglúes.
Por lo que se refiere al ahorro energético que genera el reciclado de envases de vidrio, procede tanto de la energía que no es preciso suministrar para la extracción, tratamiento y transporte de las materias primas -puesto que como ya se ha visto van a ser sustituidas-, como en la fabricación del envase, al ser necesario aportar menos calor para la fusión.