Hoy es un día muy especial para nosotros. Por fin ve la luz el blog de Conservas artesanas.
En este espacio ofreceremos trucos consejos, noticias y recetas para productores grandes y pequeños. Este blog puede ser una fuente de información para amos-as de casa que quieran conocer trucos y recetas originales, artesanos que busquen nuevos productos y recomendaciones de producción y para elaboradores que quieran abrir nuevas líneas de producción con diseños novedosos para el envasado de sus productos.
Una nueva vía de comunicación entre Juvasa.com como empresa patrocinadora y sus clientes. Un espacio donde conversar, aprender, preguntar, opinar y experimentar sobre temas relacionados con el apasionante mundo de la conservación y presentación de alimentos.
La costumbre de conservar alimentos y llenar la despensa para el largo invierno es una tradición heredada de nuestras abuelas que puede convertirse en una fuente de ingresos.
En este blog encontrará las mejores recetas tradicionales elaboradas con técnicas y conocimientos actuales. También encontrará recomendaciones para elegir los mejores diseños de envases que conseguirá un producto atractivo para la venta y conocerá de primera mano las noticias y eventos relacionados con un sector que a pesar de los avatares de la crisis sigue con un incremento de ventas y presentación de nuevos productos.
Esperamos que vuelvas.
3 noviembre, 2010 · Publicada en Aceites y vinagres, Bebidas, Consejos para artesanos, Conservas de frutas, Conservas de pescado, Conservas de verduras, Conservas varias, Glosario, Información adicional, Nuestros productos, Recetas de conservas, Técnicas de conservación |
Etiquetas: artesanas, consejos, conservas, natural, recetas
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Aceite esencial:
Aceite volátil que se extrae generalmente de las plantas a las que confiere un olor y sabor característico.
Acido Acético:
Se obtiene de la fermentación del vino o de otras fermentaciones alcohólicas, se utiliza como sustancia antiséptica.
Acido Ascórbico:
Vitamina C, se utiliza como antioxidante.
Acido Cítrico:
Es un componente del limón que lo contiene en ínfimas cantidades, se utiliza en las conservas para estabilizar el pH.
Agar-agar:
Sustancia obtenida de una variedad de alga, se utiliza como espesante o gelificante.
Alcalino:
Sustancia opuesta al acido, que dificulta la conservación de los alimentos.
Acido:
Sustancia con ph bajo contraria a lo alcalino que facilita la conservación de los alimentos al no permitir la proliferación de enzimas y bacterias.
Almíbar:
Disolución de agua ya azúcar que mediante la cocción toma consistencia de jarabe, con distintos grados de conservación.
Antiséptico:
Sustancia que destruye las bacterias y enzimas o inhibe su crecimiento.
Astringente:
Sustancia que contrae los tejidos orgánicos.
Autoclave:
Recipiente metálico con cierre hermético, dotado de un termómetro y un manómetro, que por medio de una fuente energética alcanza en su interior la presión y la temperatura suficiente para eliminar las bacterias mediante esterilización.
Bacterias:
Microorganismos que se encuentran en el suelo, agua, aire y son la cusa de la destrucción de los organismos vivos y de los alimentos.
Baño abierto:
Pasteurización en recipiente sin tapa, este método se sigue utilizando en algunos pueblos para elaborar conservas con los excedentes de las cosechas.
Baño Maria:
Pasteurización que se consigue introduciendo un recipiente en otro mayor que contiene agua hirviendo.
Botulismo:
Enfermedad muy grave y en algunos casos letal producida por la bacteria Clostridium Botulinum.
Cierre hermético:
Cierre que impide la entrada de aire en un recipiente, se consigue por diferentes métodos.
Cristal templado:
Cristal preparado para resistir las altas temperaturas que requiere la esterilización.
Cristalizar:
Endurecimiento de una confitura, mermelada o almíbar por exceso de azúcar o de cocción.
Conservante:
Sustancia natural o de síntesis que inhibe la proliferación de organismos que causan la descomposición de los alimentos.
Difusor:
Disco metálico que se interpone entre la fuente del calor y el recipiente para controlar procesos de elaboración.
Encurtido:
Alimento que se conserva mediante sustancias antisépticas.
Envasar:
Embotar o enlatar, introducir manual o mecánicamente los alimentos en recipientes.
Enzimas:
Sustancias presentes en los alimentos que le confieren color, olor y sabor, su acción se inhibe por encima de los 60ºC.
Escaldar o blanquear:
Acción de sumergir los alimentos en agua en ebullición durante un tiempo determinado, para detener la acción de las enzimas y extraer el aire de los tejidos.
Especia:
Obtenidas de determinadas partes de vegetales aromáticas que contienen sustancias aromáticas y antisépticas usadas para sazonar, preservar u aromatizar.
Espesante:
Sustancia que proporciona consistencia.
Espora:
Corpúsculo muy resistente al calor, que se propaga mediante división propia dando lugar a otros organismos como bacteria y hongos.
Espumar:
Retirar de una preparación las impurezas que flotan en forma de espuma.
Esterilizar:
Procedimiento utilizado para destruir bacterias y enzimas, introduciendo los elementos a esterilizar en un aparato llamado autoclave, que mediante un termómetro y un manómetro controla la presión y la temperatura necesaria para realizar el proceso.
Fermentación:
Cambio químico que mediante complejos proceso transforma unas sustancias en otras con diferentes características.
Glasear:
Cubrir un preparado con azúcar glas.
Gelificar:
Conseguir un preparado en forma de gel o conseguir el espesamiento de un producto mediante sustancias gelificadoras.
Grados Brix:
La escala brix se mide en grados de densidad, es el equivalente a la concentración de azucares en tanto por ciento, se mide con un densímetro o pesajarabes.
Macerar:
Ablandar un alimento sólido por medio de la sal para extraer el agua, por medio del azúcar para extraer el jugo o mediante el alcohol para extraer su aroma o sabor.
Marinar:
Macerar alimentos crudos con sustancias aromatizantes.
Manómetro:
Aparato que va incorporado al autoclave y sirve para medir la presión del interior de este.
Mohos:
Hongo microscópico que se reproduce en la superficie de ciertos cuerpos orgánicos y los descompone o altera.
Pasteurización:
Método de conservación que se consigue al someter los envases con cierre hermético a temperaturas entre 90 y 100ºC.
Pesajarabes:
Instrumento que se utiliza para medir la densidad de almíbares, jaleas y confituras.
PH:
Índice que permite establecer la alcalinidad o acidez de los alimentos, a menor PH mayor acidez.
Pectina:
Sustancia que se utiliza como espesante natural, se obtiene de las semillas y piel de alguna frutaw.
Principio amargo:
Sustancias contenidas en las plantas y que determina su sabor amargo.
Potencial Redox:
El potencial redox indica las relaciones de oxígeno de los microorganismos vivos, los microorganismos aerobios requieren valores redox positivos y los anaerobios negativos. cada tipo de microorganismo sólo puede vivir en unas condiciones especificas de valores redox.
Puntos de almíbar:
Escala de grados de densidad en la cocción de azúcar y agua.
Salmuera:
Disolución de agua y sal que se utiliza como conservante.
Talco inerte:
Sustancia mineral en forma de polvo que se utiliza para clarificar líquidos, es inodora, incolora e insípida.
Tamiz:
Colador formado por una tela de trama fina.
Tapas twist-off y vac-vem:
Tapas de metal con un sistema de cierre a rosca que después de la esterilización mantiene el vacio parcial.
Termómetro:
Instrumento que va incorporado al autoclave y mide la temperatura de su interior en ºC.
Termómetro de altas y bajas:
Instrumento que se coloca en el interior del autoclave y proporciona la temperatura mínima y máxima de cada esterilización en ºC.
Toxina:
Sustancia segregada por ciertos microorganismos que actúa como veneno.
Vacio Parcial:
Es el que se produce en el interior de los envases con cierre hermético.
3 noviembre, 2010 · Publicada en Glosario |
Existen una serie de factores que son determinantes a la hora de definir los procesos de deterioro de los alimentos y bebidas. Factores intrínsecos como la estructura del alimento, actividad higroscópica, agentes microbianos presente, acidez o alcalinidad, relación con el oxigeno etc…
Factores extrínsecos como las posibles fuentes de contaminación, la resistencia de los microorganismos ante ciertas condiciones, las necesidades de alimento y crecimiento de estos etc…
El estudio y la observación de todos estos factores determinará que tipo de técnicas de conservación será el idóneo para cada alimento.
Todos los métodos de conservación que se describen a continuación, se pueden aplicar de la misma manera a un proceso casero, o a mediana escala artesanal, solamente deberemos dar el paso de crear nuestra propia empresa.
No se explicaran los procesos industriales o que requieran técnicas complejas.
La mayoría de los métodos de conservación descritos consta de una combinación de una o varias técnicas, un ejemplo de combinación de técnicas puede ser, acidez, edulcorante y pasteurización y esto sucede con la mayoría de las técnicas aplicadas consiguiendo que el proceso de conservación sea más duradero y efectivo
Los diferentes tipos de envases elegidos para las diferentes técnicas a aplicar es otro de los factores de importancia a la hora de conservar los alimentos, para las conservas caseras el envase recomendado es el de vidrio.
Todos los envases de los alimentos conservados deberán lucir una etiqueta con los datos requeridos por la normativa vigente, en el caso de las conservas caseras, nombre de la conserva y fecha de elaboración
Conservación por calor aplicación de altas temperaturas
Todos los microorganismos son susceptibles, en distinto grado, a la acción del calor. El calor provoca desnaturalización de proteínas y procesos oxidantes irreversibles en los microorganismos.
La principal función de la aplicación de elevadas temperaturas a los alimentos es destruir todos los microorganismos patógenos creando un vacío parcial previniendo el futuro el desarrollo de aquellos que puedan recontaminar el producto.
Las altas temperaturas destruyen los microorganismos patógenos y su multiplicación acelerada durante el almacenamiento.
La temperatura necesaria para destruirlos varía. Algunas bacterias tienen dos tipos de existencia, vegetativa o de menor resistencia a las temperaturas, y en forma de espora, o de mayor resistencia. El éxito de una eficiente conservación consiste en aplicar las técnicas necesarias para eliminar totalmente los microorganismos que en algunos casos como el Clostridium botulinum comúnmente conocido como botulismo puede llegar a ser mortal.
Existen microorganismos indicadores que necesitan altos tratamientos térmicos para ser destruidos, se utilizan de manera que si el tratamiento aplicado los elimina, estos serán aun más efectivos con microorganismos más termosensibles. La mayoría de estos microorganismos se destruye con temperaturas que oscilan entre los 70ºC y los 115ºC.
Para este método de conservación se utilizan envases que produzcan al enfriarse un vacío parcial, impidiendo la entrada de oxigeno, los de hojalata y vidrio son los más utilizados, siendo estos últimos los más recomendables.
Para aplicar el método de conservación por calor se utiliza un autoclave u olla a presión o una marmita para baño abierto (Baño María) dependiendo del aparato utilizado obtendremos una u otra temperatura y se denominaran pasterización o esterilización.
Pasteurización
Es un tratamiento térmico donde las temperaturas son más bajas que en la esterilización, pero suficiente para destruir la mayor parte los microorganismos presentes en los alimentos, inactiva la mayor parte de las formas vegetativas de los microorganismos, pero no sus formas esporuladas.
Este método solo debe usarse para conservas de corta duración o que tengan un grado de acidez elevada, un agente conservador, o en combinación con otros métodos de conservación como la congelación
Igual que en el caso de la esterilización en la pasteurización es importante aplicar la relación adecuada entre tiempo y temperatura, generalmente
a menor temperatura mayor tiempo.
Con este método se deben alcanzar temperaturas de hasta entre 70 y 95 ºC, se utiliza una marmita o baño abierto durante 30 a 40 minutos y seguido de un proceso de enfriado rápido.
Esterilización
El proceso de esterilización se consigue en un autoclave, esencialmente es una gran olla a presión, con varios dispositivos incorporados, como termómetro, manómetro, válvula de seguridad, medidor de temperatura interno…
Las presiones que se emplean en el proceso de esterilización son mayores que las utilizadas en la pasteurización, el autoclave debe tener gruesas paredes con la resistencia suficiente para soportar la presión extra de aire.
Es indispensable dejar un espacio libre entre el nivel de agua y la parte superior de la tapa del autoclave para controlar la presión superpuesta. Y que los envases tengan un dispositivo antichoque.
En el caso de las conservas caseras este mismo proceso puede realizarse con una olla a presión y utilizando como antichoque paños de cocina entre los tarros.
Con este método pueden alcanzarse temperaturas entre 100 y 115 ºC, suficiente para destruir la mayor parte de los microorganismos, aunque siempre debe utilizarse en combinación con otros métodos de conservación si los alimentos a conservar están en condiciones de baja acidez.
El valor nutritivo de los alimentos conservados mediante esterilización, es bastante óptimo, ya que no existen alteraciones organolépticas. Las vitaminas se conservan entre un 30 y un 50%
Refrigeración
Consiste en conservar los alimentos a baja temperatura, entre 4 y 2ºC A ésta temperatura el desarrollo de microorganismos patógenos disminuye o no se produce, están en estado de latencia, cada alimento tiene un periodo de tiempo de refrigeración muy limitado (entre tres y diez días) por encima del cual empieza a descomponerse.
Congelación
Consiste en bajar la temperatura de 0 – 20º C en el núcleo del alimento, para reducir el desarrollo de microorganismos y ralentizar la acción de las reacciones químicas y enzimáticas que descomponen los alimentos. Este proceso de conservación solo aminora los microorganismos no los destruye por lo que los alimentos congelados se deterioran lentamente. El máximo de tiempo que un alimento congelado conserva sus propiedades organolépticas intactas es de seis meses y una vez descongelados debe consumirse inmediatamente.
El proceso de congelación rápida es esencial, la congelación convierte en cristales de hielo el agua presente en los alimentos y si el proceso es lento o incorrecto, estos cristales pueden romper la estructura celular de los alimentos.
Para que el valor nutricional del alimento congelado se conserve, es muy importante que la descongelación se haga adecuadamente, la temperatura debe volver de forma gradual.
Conservación por deshidratación
Los alimentos se deterioran principalmente por el agua que contienen, la deshidratación consiste en eliminar al máximo el agua deteniendo la mayor parte de las reacciones químicas y enzimaticas que producen la descomposición.
Los alimentos deshidratados tienen las propiedades nutricionales más concentradas con una reducción importante en el peso final.
El inconveniente de este proceso de conservación es la perdida importante de vitaminas sobre todo la A y la C.
Los procesos de deshidratación domésticos se pueden conseguir mediante la exposición directa al sol o mediante secadores solares o secadores con resistencia.
El envase ideal para una larga conservación es el envase de cristal reforzado con la técnica de vacío.
Los procesos de deshidratación industriales, se realizan en espacios con bandejas por donde circula aire caliente o mediante técnicas de liofilización.
Sustancias conservadoras naturales
Estas sustancias son las más recomendables ya han demostrado su eficacia a lo largo de centurias sin dejar un rastro en el medio ambiente y en nuestro organismos.
Las sustancias conservadoras naturales se añaden a los alimentos para prolongar la vida de estos, los edulcorantes, las sustancias que se desprenden de la quema de ciertas maderas y las grasas en general son sustancias conservadoras naturales.
Cómo se ha explicado anteriormente una de las causas de descomposición de los alimentos es el agua. Los antisépticos hacen salir el líquido o se intercambian con ellos y consiguen detener el proceso de deterioro
La sal, el vinagre, el alcohol, son las sustancias conservadoras naturales más usadas.
Un requisito importante para conservar utilizando esta sustancia es que el envase sea preferentemente de cristal, nunca metálico o de plástico.
Los aditivos se definen como sustancias no nutritivas que añadidas a los alimentos en pequeñas cantidades, mejoran su apariencia, sabor, consistencia o conservación.
La legislación vigente autoriza numerosos aditivos adecuados a la función que realicen.
Existe una guía extensa de aditivos y coadyuvantes naturales, cuya función es la de conservar, cambiar las propiedades organolépticas de un alimento o como auxiliar tecnológico, coagulantes, antiapelmazantes, espesantes, diluyentes, demoldantes, clarificantes, leudantes etc…
Conservación mediante fermentación.
Cuando hablamos de microorganismos, debemos distinguir entre patógenos y beneficiosos, los patógenos son los causantes del deterioro y las alteraciones de los alimentos los beneficiosos desencadenan procesos químicos y enzimáticos que producen transformaciones graduales en las estructuras celulares de los organismos vivos que componen los alimentos y bebidas.
Fruto de esas complejas transformaciones en las conservas son alimentos como: los vegetales fermentados, pikles, chucrut etc…
El envase recomendado para las conservas fermentadas es el de cristal.
Conservación al vacío.
El vacío es un sistema de conservación de los alimentos, que consiste en extraer el aire del envase, principalmente el oxigeno.
En los procesos industriales se inyecta otro gas como el nitrógeno, consiguiendo una atmósfera modificada que detiene los procesos de oxidación.
Edulcorantes: Las sustancias edulcorantes naturales se obtienen principalmente de plantas, flores y frutas.
A la sacarosa o azúcar blanca se le asigna un poder edulcorante unidad, para medir el nivel de grados de dulzor en comparación con el resto de edulcorantes.
Azúcar blanquilla o sacarosa: Se obtiene de la raíz de la remolacha azucarera mediante un proceso físico-químico que la refina y blanquea
Es el azúcar más utilizado junto con sus derivados, azúcar bastardo, candí, cristalizado, cuadradillo, glas, granulado, pilé, refinado.
Azúcar de caña: Se extrae de la caña de azúcar y tiene un proceso de elaboración muy parecido al del azúcar de remolacha, para su refinado y blanqueo
Azúcar de caña integral: Es azúcar de caña al que no se le ha extraído la melaza
Azúcar mascavo: Se obtiene de la caña de azucar, mediante métodos tradicionales, solo extracto de caña molido hervido y triturado, es el azúcar más puro y también el más caro.
Melaza de caña: Se extrae de la caña de azúcar, es un jarabe de color marrón, se utiliza en conservas especiales por su acusado sabor
Concentrados de frutas: Se obtienen por un proceso mecánico a partir del zumo de frutas como manzanas, peras o uvas o una mezcla de ellos, mediante un proceso de evaporación en grandes calderas se deja hasta obtener un jarabe entre 65º a 70º Brix. Se utiliza en conservas para diabéticos
Miel: Se obtiene por libación de las abejas de los pólenes de diversas flores, es una disolución muy concentrada compuesta en su mayor parte por glucosa y fructosa
Es uno de los edulcorantes que mejor asimila el organismo
Fructosa: Este azúcar se obtiene mediante un proceso físico-químico de las frutas más dulces, como higos, peras, uvas, se encuentra también en el néctar de la flores
Sirope de Arce: Este edulcorante se obtiene de la savia del árbol del arce, antes de los procesos industriales que ahora se utilizan, se recolectaba la savia y se evaporaba en calderas de hierro estañado hasta obtener un concentrado a 65º Brix
Sirope de cereales: Se obtiene de los cereales por un complejo proceso físico-químico, el resultado es un jarabe espeso de una consistencia cercana a lo 65º Brix, se utiliza principalmente en conservas dietéticas
La Sal o cloruro de sodio actúa como conservante externo o interno. Se usa impregnando los alimentos directamente o diluida en agua en forma de salmuera a 20º Baumé.
Sal marina: Se obtiene por evaporación del agua del mar
Sal de roca: Se extrae de minas subterráneas
Sal Maldon: La sal inglesa de Maldon (del condado de Essex) es flor de sal para obtenerla hace falta que se den unas condiciones climatológicas especiales es cara pero les da un toque especial a las conservas
Vinagre o acido acético se obtiene por fermentación de diversas plantas, que a su vez han sufrido un proceso de fermentación. Las conservas de vinagre se llaman encurtidos.
Vinagre de vino. Vinagre de manzana. Vinagre de arroz.
Alcohol:
Se utiliza como base o mezclado con otros ingredientes, No conviene utilizar alcoholes de mucha graduación porque endurecen o arrugan los alimentos. Generalmente en las conservas caseras se utilizan los alcoholes destilados de frutas.
Grasas:
Se utiliza tanto la vegetal como la animal.
Aceites vegetales: De oliva, sésamo, girasol, soja, de palma, coco.
Grasas animales: Manteca de cerdo, grasa de buey.
Antioxidantes:
Acido cítrico: En 1784 a partir del jugo de limón se logró aislar por primera vez el ácido cítrico, en la actualidad se obtiene industrialmente mediante fermentación de restos de podas, maderas y biomasa.
Zumo de limón: el acido cítrico más indicado para conservas caseras.
Aromatizantes:
Zumos de frutas: Concentrados de melocotón, fresas naranjas.
Café, té y chocolate: Son los saborizantes más potentes.
Licores: Concentrados de aguardientes y licores destilados de frutas.
Agua de flores: Especialmente de jazmín y rosas.
Especias: De todos los sabores.
Planta aromáticas: Albahaca, mejorana, tomillo, romero…
Colorantes:
Color verde: Se extrae del jugo que se obtiene al triturar espinacas.
Color naranja: Se obtiene colorante naranja del azafrán.
Color rojo: Se extrae de los zumos de fresas y remolachas.
Color marrón: Se consigue de la infusión de malta concentrada.
Color morado: Se extrae del zumo de las moras silvestres.
Espesantes:
Agar: Extraído de una variedad de alga roja.
Goma de algarrobo: Se obtiene de las semillas del algarrobo.
Goma guar: Se obtiene de las semillas de guar.
Goma arábiga: Se extrae de la exudación de las acacias.
Pectina: La más utilizada y la más natural, es la parte soluble y gelatinosa que se encuentra en las pepitas y la piel de algunas frutas como la manzana y los membrillos.
3 noviembre, 2010 · Publicada en Técnicas de conservación |
La historia de la conservación de los alimentos está estrechamente relacionada a la evolución humana. Desde que tenemos conocimientos la conservación de los alimentos ha sido fundamental para la supervivencia, las reservas de alimentos eran necesarias para sobrevivir durante los largos y gélidos inviernos o las prolongadas sequías. En un principio los alimentos se tomaban de la naturaleza la recolección, la caza y la pesca, se conseguían en las proximidades con rudimentarias herramientas y se consumían in situ.
Cuando los asentamientos humanos se hicieron estables y apareció la agricultura y la ganadería, surgió la necesidad de guardar parte de las cosechas y provisiones, para prevenir la escasez en caso de necesidad, pérdidas de cosechas, guerras, epidemia, los seres humanos pasaron de ser recolectores a productores de alimentos.
Se conocen técnicas muy rudimentarias desarrolladas a veces por fruto de la casualidad que tenían como principios el aire, el sol, la sal, el fuego y el hielo y que conseguían conservar por espacios más o menos prolongados la vida de los alimentos.
Las estancias y recipientes utilizados a lo largo de la historia para conservar alimentos son fruto de la inventiva y la adaptación al medio de sus moradores Los graneros que protegían el grano de los roedores se construyeron durante el neolítico. Los fondos de las cuevas, se utilizaban para conservar porque eran los lugares más frescos. Las fosas excavadas en el suelo y tapadas protegían los alimentos de los animales. La carne, pescados y plantas se secaban al aire y al sol.
Como recipientes, hasta el descubrimiento de la rudimentaria cerámica aproximadamente en el 6.500 a.C. se utilizaban pellejos de cuero, para los líquidos y recipientes de madera, cestos y arcones para los alimentos sólidos. La invención de la cerámica horneada y secada, supuso un gran paso adelante en el proceso de conservación.
Las primeras técnicas de la salazón y el ahumado, la aportaron los egipcios, Los griegos descubrieron que recubriendo las frutas y alguna verduras con cera virgen se conservaban mejor y más frescas y que añadiendo miel a frutas frescas y cociéndolas y depositándolas en odres impermeabilizados con resina, se conservaban durante semanas.
Los romanos, conservaban vino durante décadas en ánforas herméticamente cerradas. Los pueblo afincados a orillas del mediterráneo secaban al sol pescados y verduras y fabricaban conservas con las vísceras de pescados (el famoso garum) que se conservaba en ánforas selladas.
De la época de los visigodos hemos rescatado confituras como la melimela a base de miel y manzanas conservadas en odres.
El conservante que revolucionó las técnicas de conservación fue el azúcar de caña originaria de la india, donde fue descubierta por los Persas que la cultivaron en las calidas zonas del mediterráneo, cuando los árabes invaden Persia descubren su cultivo y la van diseminando por todos los países que ocupan.
Los árabes la introdujeron en España hasta entonces se utilizaba para endulzar y conservar miel, meloja y arrope.
Con el descubrimiento de América España cultivo la caña de azúcar que se aclimató a aquellas latitudes y de donde se importaban grandes cargamentos para vender a Europa. De esta época se han rescatado recetas de confituras elaboradas con azúcar de caña. Como el calabacinate o la Burnía una combinación de brevas maduras y “azúcar colorá”.
Por estas fechas en las regiones del Norte de Europa, se conservaban depósitos de nieve en estancias excavadas en piedra llamadas heleras, se acumulaban bloques de hielo en las épocas frías y se utilizaban como reserva durante las estaciones calurosas para conservar alimentos.
En los siglos XVI y XVII se registran recetas de carnes conservadas en manteca de cerdo, verduras en salmuera y salazones, técnicas que aun hoy se siguen utilizando La extracción del azúcar de remolacha a mediados del siglo XVIII populariza un método de conservación que había estado reservada a las clases pudientes; las confituras.
Pero la gran revolución en la conservación de los alimentos se produce a principios del IXX en Francia de la mano de un cocinero llamado Nicolás Appert que descubre de forma empírica que hirviendo los alimentos en el interior de un recipiente cerrado estos se mantenían sin alterar por largos periodos de tiempo, conservando todas sus características de olor y sabor. Este sistema que se sigue utilizando más perfeccionado en la actualidad se conoce como método Appert en honor de su descubridor.
En 1880, Pasteur explica científicamente el fundamento de este método de conservación dando a conocer la existencia de los microorganismos causantes de la alteración de los alimentos. Este método también se conoce como pasteurización.
En el siglo XX debido a los avances tecnológicos se produce un avance significativo en la conservación de todo tipo de alimentos. La industria desarrolla máquinas cada vez más sofisticadas en la lucha contra los microorganismos. Nuevas técnica como la congelación permiten el desarrollo de nuevas formas de consumo, nuevos envases como la hojalata galvanizada más económicos y fáciles de transportar compiten con los envases de cristal.
En la segunda mitad del siglo XX se desarrolla una nueva industria que fabrica nuevas sustancias que añadidas a los métodos tradicionales pueden conservar los alimentos durante décadas: LOS CONSERVANTES.
El códice alimentario registra en la actualidad más de 5.000 sustancias, que conservan o alteran las características organolépticas de los alimentos.
A finales del siglo XX se descubren envases como el tetra-brik y los polímeros plásticos entran de lleno en el panorama mundial de la conservación, conviviendo con los envases tradicionales.
Las modernas técnicas de irradiación de los alimentos o la manipulación biotecnológica utilizadas a finales del siglo XX y principios del XXI abren las posibilidades de conservación hasta límites insospechados.
Paralelamente la elaboración de conservas caseras y artesanales está volviendo a tomar fuerza en todos los países desarrollados como alternativa a la degradación y contaminación de los alimentos por parte de una industria que salvo contadas excepciones busca la máxima rentabilidad en detrimento de la calidad.
Los consumidores cada vez mejor informados son cada vez más concientes que elaborando sus propias conservas o adquiriéndolas a pequeñas fabricas artesanales optan por contribuir a mantener la salud y la de preservar el entorno para la generaciones futuras.
3 noviembre, 2010 · Publicada en Glosario |
